EL AYUNTAMIENTO VA A TENER QUE OBEDECER, NO LE QUEDA OTRA.

Recientemente ha salido publicada una noticia en el Diario de Burgos que quizás haya podido pasarte desapercibida pero que, debido a la trascendencia que tiene, pasamos a reproducir en las siguientes líneas.

«TRANSPARENCIA OBLIGA AL AYUNTAMIENTO…»

Como ya es conocido, nuestro Ayuntamiento está conformado por cinco ediles y según se explica en la noticia, el Consistorio está obligado a facilitar la siguiente información sobre el polideportivo:

  • Los informes previos que tenía el Ayuntamiento antes de iniciar las obras.
  • Los informes sobre el proyecto emitidos por parte de la Junta de Castilla y León y de la Diputación de Burgos.
  • El acuerdo realizado con la empresa en el juzgado.

Con esta actuación, el COMISIONADO DE TRANSPARENCIA de Castilla y León demuestra que aunque parezca posible que se puedan negar ciertas atenciones a la ciudadanía…

¡DEFINITIVAMENTE NO LO ES!

En la siguiente imagen puedes consultarlo con más detalle, pues se refiere al propio artículo publicado en el Diario de Burgos. 

Con este tipo de comportamientos municipales, se estaría dando la sensación de que los corporativos pudieran estar empeñándose en generar una nueva controversia, un nuevo problema que añadir a la bola que gira y gira y que cada vez se hace más grande y de la que puede ser más difícil salir sin tacha.

Desde la Asociación Vecinal no se comparte la actitud de los corporativos que están permitiendo esta falta de transparencia para con la vecindad. Si todo está bien…

¿QUÉ HAY QUE OCULTAR?

A vueltas con el sempiterno polideportivo, del que de momento no se han querido dar aclaraciones públicas. Adjuntamos en los siguientes enlaces lo que hasta la fecha hemos podido recopilar relacionado con el asunto.

……….

Y ahora;

Que del decoro el peligro

No está en decirlo.

¿En qué está?

En el modo de decirlo.

De tono y letra mudad.

Yo iba a mandarles lo mismo.

¡Ay sentimiento!

¡Ay amor!

¡Qué mal sufro!

¡Qué mal finjo!

Palaciegas discreciones;

Poco fruto y mucho ruido.

PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA (1600-1681).